Cada palabra que expresamos o nos decimos interiormente está asociada a un determinado estado emocional. Si yo digo la palabra “playa” asocio toda una serie de imágenes o conceptos como “sol”, “verano”, “vacaciones”, “relajación” y eso me genera un estado emocional positivo. Por contra, si yo digo la palabra “ansiedad”, asocio imágenes o conceptos del tipo “miedo”, “preocupación”, “angustia”, que me generan un estado emocional negativo.
Un grupo de palabras conforman una frase, potenciando o matizando el efecto emocional de ellas. Nuestro pensamiento no es otra cosa que narraciones constituidas por frases. Estas narraciones pueden ser expresadas para ser escuchadas por otros o para ser “escuchadas” mentalmente por mí. Lo que yo me digo a mi mismo es el hecho fundamental que determina mi propia manera de relacionarme conmigo. Puede ser de manera amable y constructiva o crítica y destructiva. Esto determinará en gran medida mis estados emocionales, mi seguridad o inseguridad, mi autoestima, mis temores, la visión de mí, de los demás y del mundo.
Las creencias o esquemas nucleares de nuestra personalidad necesitan expresarse y narrarse a través de frases. Cambiando las frases y las palabras, cambiamos nuestras creencias y nuestra forma de pensar y de sentir.
LAS CREENCIAS LIMITATIVAS
Las creencias limitantes condicionan por completo nuestra vida, pero rara vez somos consciente de que las tenemos. En esta artículo descubrirás qué son las creencias limitantes y algunas herramientas que te ayudarán a modificarlas.
Todos tenemos ideas del tipo “no soy capaz”, “esto no está hecho para mi”, “los demás si son capaces de hacer lo que yo no”, “seguro que no gusto”, “los demás prefieren estar con otras personas”, “cuando me conozcan de verdad, no me querrán”, “nunca tendré dinero”, etc…
Estas creencias limitativas nos impiden alcanzar nuestros objetivos ya que nos fomentan la huida o evitación de todo aquello que creemos de manera anticipada y no realista que no somos capaces de conseguir.
Normalmente estas creencias tienen su origen en nuestros esquemas infantiles, esto es, todo lo que nuestros padres, familiares, profesores o gente significativa nos han venido diciendo acerca de nosotros, de nuestros actos, de los demás y de la vida en general.
Veamos un ejemplo:
Dos hermanos gemelos que intentan ligar con la misma chica. Uno está seguro de que va a salir con ella, mientras el otro cree que no es lo suficientemente atractivo.
¿Cuál crees que tiene más probabilidades de conseguirlo?
Sin lugar a dudas el que de partida cree que saldrá con ella, ya que el otro se está limitando a sí mismo y no se atreverá ni siquiera a pedirle al teléfono: la percepción del chaval sobre sí mismo le impide hacer algo que sin duda puede hacer.
Por eso una creencia limitante siempre supone un obstáculo para avanzar en nuestro camino.
¿CÓMO SE CONSTRUYE UNA CREENCIA LIMITANTE?
Las creencias fundamentales del ser humano se consolidan en el periodo de aprendizaje, por lo que las personas que tutelan a un niño durante los primeros años de su vida tienen una influencia muy importante en la forma de pensar que ese niño tendrá cuando sea adulto.
Por eso el entorno familiar, socio-cultural y la educaciónque recibiste en tu infancia condicionaron sin duda la forma de pensar que tienes hoy.
CREENCIAS Y AUTOESTIMA
Quiero hacer especial hincapié en un tipo de creencias limitantes generalmente aprendidas durante la infancia, que a la larga se traducen en problemas de falta de confianza y autoestima. Basta que un adulto le reitere a un niño “no puedes” o “no vales para nada” para que éste termine por creérselo.
Acuérdate del cuento “El elefante encadenado” de Jorge Bucay en el que el elefante adulto no se deshacía de una débil cadena simplemente porque de pequeño aprendió que no era capaz de hacerlo. En la mayoría de los casos de problemas de autoestima existe una creencia limitante que está asociada a un miedo, como pueden ser:

Recuerda que las creencias no responden a verdades o hechos demostrables a través del raciocinio, sino que son pensamientos asociados a ideas o sentimientos que tomas como ciertos, ya sea por fe, confianza, miedo… Es decir, tu creencia no es la verdad, es una verdad que tú has construido.
CREENCIAS ADQUIRIDAS EN LA EDAD ADULTA
Pero las creencias no sólo se asientan en la infancia: a lo largo de toda la vida vamos adoptando creencias, y más aún en nuestra era tan cambiante.
Así pues hay creencias que pueden ser adquiridas a lo largo de toda la vida.

Un ejemplo muy habitual es el de personas que pasada cierta edad tienen dudas sobre sus posibilidades para reinventarse profesionalmente
LAS FUENTES DE LAS CREENCIAS
Una creencia puede generarse a través de la experiencia:
- Me muerde un perro y creo que todos los perros son peligrosos.
- El Presidente del Gobierno dice que estamos saliendo de la crisis y como anteriormente ya lo ha dicho y no ha sucedido no me lo creo.
Pero las creencias también puedes adquirirlas de alguien que consideras que posee autoridad moral o de
conocimiento.
Por ejemplo si un experto y reconocido nutricionista dice en un medio de comunicación de masas que el pan de malta es bueno para eliminar la celulítis, al día siguiente de la emisión con bastante probabilidad se agotará el pan de malta.
Es decir, como no tienes la posibilidad de saberlo todo, el conocimiento lo adquieres porque depositas tu confianza en personas que para ti son autoridades en la materia.
Por último tu moral y/o tu fe puede confeccionar un punto de vista particular basado en tus valores personales o principios fundamentales.
EL PODER DE UNA CREENCIA
Las creencias tienen un poder extraordinario, que es el condicionamiento.
Es decir, las creencias dirigen tus pensamientos y por tanto tienen la capacidad intrínseca de condicionarte.
Así si crees que “todo te va a salir mal” sin necesidad de ponerme una bata de colorines y las gafas del revés te auguro un futuro bastante negro.
Recuerda que una creencia puede llevar al cumplimiento de una profecía. Creer es poder.
Ese condicionamiento del que te hablo puede ser determinante en tu vida, tanto de forma positiva como negativa. Así, una creencia limitante puede bloquearte y no permitirte llevar a cabo acciones que son totalmente lógicas. Pero del mismo modo, una creencia potenciadora puede llevarte a alcanzar los retos más imposibles. Por lo tanto cambiar tus creencias puede cambiar tu experiencia vital de un modo muy determinante.
CÓMO MODIFICAR CREENCIAS LIMITANTES
FASE 1: DETECCIÓN Y OBSERVACIÓN DE LA CREENCIA: A LA CAZA DE TU CEREBRO
Es complicado pero se trata de eso, de pillar in fraganti a tu cerebro para detectar qué creencias tienes.
Para ello observa tu forma de expresarte e intenta detectar frases que comiencen con:

Presta atención también a las generalizaciones del tiempo “todo me sale mal” o “estoy haciendo TODO lo que puedo” ¿Es en esos casos realmente TODO sin excepción?
Por último observa las aseveraciones del tipo: Soy + adjetivo. P.e.: Soy tonto, soy inútil, etc..
OJO CON LAS CREENCIAS “TRAMPA”
Te pongo un par de ejemplos:
Y basándote en esa creencia tratas de ayudar a todo el mundo pero descuidas tu vida personal. Sin duda es una creencia positiva, pero deja de serlo en cuanto limita tu vida.
“Para ser profesional hay que responder a las necesidades de la empresa”
Y basándote en esa creencia permaneces en el trabajo muchas más horas de las contratadas deteriorándose tu vida social.
¿CÓMO HA LLEGADO ESE PENSAMIENTO HASTA AHÍ?
Como te decía anteriormente, una creencia no surge de la nada sino que tiene diferentes procedencias
Por lo tanto lo segundo que has de hacer es cuestionarte ¿por qué crees eso?

Si fuera posible, intenta detectar con exactitud cómo llegó a tu pensamiento
FASE 2: CAMBIAR LA CREENCIA.
Para cambiar una creencia limitante por una creencia potenciadora:
Es necesario practicar con ella y mantenerla un tiempo.
CUESTIONA LA FUENTE
Cuestionar la fuente de la que procede la creencia es otro modo de conseguir desterrar una creencia limitante:
Cuestionar la autoridad:

Cuestionar la generalización de la experiencia:

FASE 3: CONSOLIDACIÓN DE LA CREENCIA
Personalmente recomiendo consolidar la creencia de dos formas:
Repetición de afirmaciones sobre la nueva creencia. Es una buena fórmula de reprogramar el cerebro
Entrenamiento de la creencia a través de los comportamientos, conductas y lenguaje que estén asociados a la misma.
CÓMO SUPERAR LAS CREENCIAS LIMITATIVAS
Pues bien para poder superar la creencias limitativas deberás hacer el siguiente trabajo:
1. Identifica las creencias limitativas y anótalas.
| Afirmaciones negativas |
| No soy capaz de estudiar las oposiciones |
| No puedo ahorrar ni un euro |
| No tendré pareja nunca |
| Soy un inútil incapaz de tener un buen trabajo |
| Nunca seré capaz de relacionarme bien con los demás |
| Siempre sufriré de ansiedad |
| Mi vida no me gusta |
| Todos son felices menos yo |
| Nunca tendré buenos amigos |
2. Identifica el deseo que subyace detrás de cada creencia negativa.
Haciéndote
la siguiente pregunta “¿Y qué es lo que yo realmente deseo?”
Al
responderte estás construyendo tus afirmaciones positivas.
| Afirmaciones negativas | Afirmaciones positivas |
| No soy capaz de estudiar las oposiciones | Ser capaz de aprobar las oposiciones |
| No puedo ahorrar ni un euro | Ahorrar mucho dinero |
| No tendré pareja nunca | Tener una buena pareja |
| Soy un inútil incapaz de tener un buen trabajo | Ser muy competente y tener un buen trabajo |
| Nunca seré capaz de relacionarme bien con los demás | Relacionarme bien con los demás |
| Siempre sufriré de ansiedad | Disfrutar de la vida con tranquilidad |
| Mi vida no me gusta | Que mi vida sea maravillosa |
| Todos son felices menos yo | Ser muy feliz |
| Nunca tendré buenos amigos | Tener buenos amigos |
3. Haz creíbles tus afirmaciones positivas.
Para ello añade estos comienzos de frase (con los verbos en tiempo presente):
- He decidido….
- Estoy en proceso de….
- Tengo….
- Me siento (o siento)….
- Me gusta….
De esa manera transformamos las afirmaciones positivas en creíbles:
| Afirmaciones positivas | Afirmaciones positivas creíbles |
| Ser capaz de aprobar las oposiciones | Estoy en proceso de aprobar las oposiciones |
| Ahorrar mucho dinero | He decidido ahorrar mucho dinero |
| Tener una buena pareja | Estoy en proceso de tener una buena pareja |
| Ser muy competente y tener un buen trabajo | Me siento muy competente y en proceso de tener un buen trabajo |
| Relacionarme bien con los demás | Me siento capaz de relacionarme bien con los demás |
| Disfrutar de la vida con tranquilidad | Me gusta disfrutar de la vida con tranquilidad |
| Que mi vida sea maravillosa | Siento que mi vida es maravillosa |
| Ser muy feliz | Me gusta ser muy feliz |
| Tener buenos amigos | He decidido tener muy buenos amigos |
4. Préstale una atención mantenida a las afirmaciones positivas.
Selecciona 2 ó 3 afirmaciones positivas creíbles y escríbelas en diferentes tarjetas. Léelas a diario no menos de 10 veces (puedes programar las alertas de tu móvil para que te recuerden esta práctica), al pronunciar la afirmación, la piensas y sobre todo LA SIENTES. Aquí es donde se produce el anhelado cambio emocional. Has transformado un estado emocional negativo asociado a una afirmación negativa en otro estado emocional positivo asociado a una afirmación positiva. Cada vez que veas que te vienen los pensamientos negativos deberás sustituirlos inmediatamente por las afirmaciones positivas. Establece un plazo de tiempo para dedicarte a trabajar con estas afirmaciones no inferior a una semana.
5. Préstale atención a los cambios que se están produciendo dentro de ti.
Para ello deberás realizar un diario donde anotas todos los efectos POSITIVOS que empiezas a notar en tu vida a partir de la práctica de las afirmaciones: estados de ánimo más positivos, acontecimientos agradables, nuevas oportunidades, nuevas informaciones que te ayudan en tu proceso, cambios en tu personalidad o el trato que recibes de los demás, etc.
6. Plantéate objetivos para probar los nuevos cambios en tu personalidad.
Si tu deseo es aprobar unas oposiciones te puedes poner como prueba el aumentar tus horas de estudio, si es mejorar las relaciones con los demás, te puedes plantear nuevas relaciones donde muestres una actitud más positiva y motivada, o si tus objetivos son las relación de pareja, puedes acercarte a personas que te gusten con una actitud más positiva. Anota los resultado en tu diario pero ATENDIENDO A LOS AVANCES no te fijes en los aspectos negativos.